Todo sobre la agricultura integrada y sostenible (II)

Prácticas de agricultura sostenible

1. La rotación de cultivos

La rotación de cultivos es probablemente el sistema más antiguo y simple. Se utiliza, sobre todo, para mantener la salud del suelo.

Aunque no lo parezca, la rotación de cultivos tiene un orden lógico elegido para que los cultivos plantados actualmente puedan ayudar a reponer los nutrientes del suelo que los cultivos anteriores agotaron. Las ventajas de la rotación de cultivos van desde la prevención de la transmisión de enfermedades y reducción de plagas, hasta el mejor control de malas hierbas.

Dado que la mayoría de estos problemas afectan a un determinado tipo de cultivo, se pueden erradicar cambiando el tipo de cultivo. Para esta rotación se deben alternar plantas de distintas familias y con necesidades nutritivas distintas (exigencias de materia orgánica, consumo de agua, etc.). También es muy recomendable introducir alguna leguminosa en el ciclo por el aporte de nitrógeno al suelo.

 

2. Diversidad de cultivos

Se trata de otro método para ayudar a proteger los cultivos contra las enfermedades y plagas.

Los agricultores pueden sembrar variaciones de la misma especie, obteniendo semillas que aseguran pequeñas pero importantes diferencias entre plantas. Estas variaciones garantizan la diversidad genética, lo que hace que los cultivos sean más fuertes y resistentes.

Por ejemplo, si diez variedades de maíz se sembrasen al mismo tiempo y mezclados entre sí, lo más probable es que bajo el ataque de una plaga no afectará a todas, lo que reduce la necesidad de pesticidas y la reducción de pérdidas económicas.

 

3. Fertilidad del suelo

Mantener el suelo saludable es esencial, ya que los cultivos obtienen la mayoría de sus nutrientes directamente de allí. De hecho, la sostenibilidad agrícola depende más de la tierra que de cualquier otro factor, incluyendo la intervención humana.

Esto no significa, sin embargo, que los agricultores no puedan hacer nada por la salud de su suelo. Existen un número de técnicas disponibles para ayudar a mejorar su salud.

Las prácticas de labranza, que consiste en arar y airear el suelo, han existido durante siglos y siguen siendo tan útiles como siempre. Muchos agricultores dejan algunos restos de cultivos en el suelo antes de labrar, añadiendo así materia orgánica (que enriquece al suelo). También se pueden añadir otros compuestos orgánicos a la tierra en forma de fertilizantes: harina de alfalfa, cenizas de madera o cualquier otro subproductos de origen animal, vegetal o mineral.

 

4. Control integrado de plagas

Tal como su nombre indica, el manejo integrado de plagas es la combinación de diferentes técnicas para crear un sistema eficaz de control de plagas, el primer paso es el seguimiento e identificación de las mismas.

No todas las plagas deben de ser eliminadas, algunos no causan daños importantes a los cultivos o no son económicamente viables, por lo que no sería necesario empezar una batalla a gran escala para exterminarlas.

La prevención es otra parte muy importante de la gestión integrada de plagas. Mediante el uso de técnicas como la elección de cultivos resistentes a las plagas, rotación de cultivos y el uso de insectos benéficos, el riesgo de plagas que se establezcan es menor.

 

5. Consumo de productos locales

Cultiva y vende en la misma ciudad, y no tendréis que preocuparos por la contaminación creada al tener que transportar, empaquetar y almacenar las cosechas. El crecimiento y compras a nivel local es la clave para la sostenibilidad, ya que enriquece a la comunidad, reduce al mínimo el consumo de energía y protege la calidad del aire y el suelo.

De esta manera nos podemos ahorrar los costes y, lo que es más importante, los residuos creados de la industria de envasado (plásticos y papel) necesario para almacenar y transportar los alimentos de manera segura. El cultivo y venta a nivel local también alienta la agricultura en pequeña escala. Esto a su vez empuja más dinero en la economía local, beneficiando a los compradores y, finalmente, a los agricultores.

De acuerdo con el consumo sostenible, los pequeños agricultores que trabajan y venden localmente también son más propensos a involucrarse en el negocio local, compra de semillas, cultivo de productos y productores locales.

 

6. Utilización de energías alternativas

Mientras que la energía solar y la eólica son bien conocidas, hay muchas otras maneras de aprovechar la energía de fuentes alternativas.

Algunas formas de energía alternativa dependerá de la localización de los cultivos. Por ejemplo, la energía hidroeléctrica podría ser una opción para las grandes granjas cerca de una fuente de agua corriente, y las bombas de calor geotérmicas podría funcionar si el tipo de suelo permite la excavación de pozos profundos para aprovechar el calor de La Tierra.

Los biocombustibles son otra fuente limpia de energía. El biodiesel, por ejemplo, puede ser fabricado a partir de aceite de semilla de algodón, y no es sólo una fuente de energía barata, sino también muy limpia.

La energía solar tiende a ser la más versátil, sin embargo. Los agricultores la pueden utilizar para calentar el agua pero también para la cosecha y el secado de los granos.

La energía puede ser almacenada en las células fotovoltaicas y utilizarse para todo. Los equipos de energía alternativa, por lo general, requieren una fuerte inversión al comienzo y esta es la razón que impide a algunos agricultores unirse al cambio.

 

7. Pastoreo controlado

El pastoreo controlado es básicamente una rotación de ganado que mueve a los animales a pastar en las diferentes áreas. Esto es esencial por muchas razones:

Mover los animales significa que tendrá acceso a diferentes pastizales, lo que significa que van a obtener una variedad de nutrientes y menor exposición a los parásitos y polvo.

Moviendo al ganado de un lugar a otro garantizará una mejor exposición a una variedad de plantas. Lo que también significa menos erosión, ya que los animales no estarán pisoteando la misma zona una y otra vez.

El pastoreo también puede ayudar con la fertilidad de los suelos y el control de malezas: el estiércol que dejan los animales servirá como fertilizante natural.

 

8. La eliminación física de malezas

Si bien esto puede no ser práctico para las grandes cosechas, las más pequeñas pueden ser atendidas sin el uso de productos químicos.

La mayor parte de la eliminación física de las malas hierbas se realiza mediante el uso de maquinaria agrícola o aperos de labranza. La siega y el pastoreo son especialmente efectivos antes de que las malezas produzcan semillas, esto no sólo evita la reproducción de las malas hierbas, sino que los desechos pueden convertirse nuevamente en abono.

La quema de rastrojos siempre ha sido una opción, pero resulta peligrosa, ya que puede dañar la fauna local.

 

9. Gestión del Agua

La mejor manera de administrar el uso del agua en las granjas es elegir los cultivos nativos, ya que éstos serán los más idóneos por el clima de la zona.

La selección de cultivos tolerantes a la sequía también es clave para los agricultores que viven en las zonas secas.

El siguiente paso en la gestión eficaz de los recursos hídricos es contar con un sistema de riego eficiente, ya que los sistemas ineficientes pueden agotar los ríos, degradar el suelo y afectan la vida silvestre de la zona. El riego limitado (goteo, aspersión, etc) es una solución práctica para la agricultura sostenible. El mantillo u otros cultivos de cobertura pueden ayudar a retener el agua por lo que el suelo permanece húmedo más tiempo.

También es posible crear un sistema que recoge el agua de lluvia y la introduce en el sistema de riego, incluso algunas granjas tienen sistemas de reciclaje para que puedan reutilizar aguas residuales urbanas para el riego.

10. Animales beneficiosos

Una de las mejores maneras de deshacerse de las plagas e insectos dañinos es atraer a sus depredadores naturales. Los murciélagos y las aves son las dos opciones más obvias, ambos suelen quedarse si tienen un lugar cómodo donde anidar, por lo que la mano del hombre tendrá que hacer lo propio para que esto sea así, construyendo refugios de madera o cobertizos pequeños si fuese necesario.

El siguiente paso en el control de plagas orgánico es asegurar que los insectos beneficiosos también se queden cerca. Ya os hemos hablado del beneficio que suponen especies como avispasmariquitas o larvas de crisopa verde.

Los agricultores pueden comprar cualquier tipo de insectos beneficiosos a granel en tiendas especializadas y liberarlas en los alrededores de sus cosechas. En poco tiempo estarán alimentándose de insectos dañinos.

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