Normativa sobre la aplicación de purines en suelo agrícola

 

Desde la campaña 2018, la aplicación de purines con el sistema de abanico y cañon ha estado marcada por la prohibición en la PAC de la utilización de estos métodos.  Esta medida en la condicionalidad de la PAC viene con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (amoniaco) provenientes de la agricultura, sobretodo las que se emiten por volatilización al esparcir el purín por los campos.

Estos años todavía han sido de transición y aunque la normativa a nivel estatal ya es vigente, el hecho de que cada CCAA haya podido adaptar la normativa a la realidad de las explotaciones y cultivos de su zona, ha hecho que muchos agricultores estén retardando la decisión de adaptar sus cisternas de purines.

Pero las excepciones aprobadas por las Comunidades Autónomas que permiten seguir esparciendo los purines ganaderos mediante sistemas de plato, abanico o cañón, tienen los días contados y previsiblemente a partir del 2021 -cuando debería entrar en vigor la nueva normativa sobre purines en la que trabaja el Ministerio- será obligatorio sin excepción enterrarlos en el suelo mediante sistemas de tubos colgantes.

 

Aplicador de purines con sistema de tubos colgantes
Aplicador de purines con sistema de tubos colgantes

 

Alternativas para abonar con purines

La prohibición del vano, abanico y el cañón en las cisternas de purín obliga a la mayoría de agricultores y ganaderos a plantearse qué hacer con sus equipos actuales. En este caso tenemos tres alternativas:

 

  • Adquirir una cisterna nueva con el equipo de aplicación incorporado: sin ninguna duda la opción más cara. Pero en aquellas explotaciones donde haya relevo generacional y la viabilidad de la explotación esté garantizada, este cambio puede ser una buena excusa para modernizarse y hacer el trabajo de fertilización del suelo con purines de forma más eficiente.

 

  • Contratar el servicio a empresas de terceros: está claro que el sector cada vez está más profesionalizado Una opción para el que no se quiera complicar la vida con nuevas inversiones y se vea incapaz de adaptar su cisterna de purín puede ser optar por contratar el servicio. Cada vez existen más empresas especializadas que pueden realizar el trabajo de forma efectiva y económica.

 

  • Adaptarse la cisterna de purín: como hemos visto, los fabricantes se han puesto las pilas y ofrecen un abanico amplio de soluciones, pero no solo los fabricantes. En muchas zonas, pequeños talleres de maquinaria han optado por diseñar y fabricarse sus propios sistemas y ofrecerlos a los ganaderos y agricultores de sus zonas. 

 

Sanciones o penalizaciones por no cumplir la normativa de los purines

Al derivar los posibles incumplimientos de una norma de condicionalidad, las penalizaciones están basadas en el reglamento 1306/2014, consistiendo en la reducción o exclusión sobre los importes de los pagos concedidos o por conceder al infractor, respecto a las solicitudes de ayuda que haya presentado en el transcurso del año natural en que se haya descubierto el incumplimiento. Dichas ayudas se refieren a los pagos directos, algunos pagos de Desarrollo Rural y determinados programas de apoyo al sector vitivinícola.

Para el cálculo de dichas reducciones y exclusiones se tendrán en cuenta la gravedad, el alcance, la persistencia y la reiteración de los incumplimientos observados en todo el ámbito de la condicionalidad, es decir, no solo de la prohibición que estamos tratando aquí, sino de forma acumulativa, de todos los posibles incumplimientos de otros preceptos de condicionalidad, como bienestar animal, identificación, etc.

 

Excepciones al cumplimiento de la normativa

La Xunta de Galicia ha hecho un llamamiento a la calma de agricultores y ganaderos gallegos, dejando entrever la posibilidad de seguir utilizando los sistemas de plato o abanico en territorios justificados en la primera excepción de la norma en cuanto a la orografía de Galicia, los tipos de suelos, por el clima o por el tamaño de las explotaciones y su dispersión.

Es decir:

Orografía

Un porcentaje importante del suelo agrario útil de Galicia se localiza en zonas de alta montaña o con limitaciones naturales. La pendiente en algunas de estas áreas haría imposible practicar el abonado tal y como establece la normativa estatal, implicando también un riesgo para las personas durante su aplicación, por las altas posibilidades de que las máquinas se deslicen en suelos húmedos.

Edafología

Buena parte de la comunidad se caracteriza por terrenos de montaña pedregosos que impedirían la inyección del purín.

Climatología

Galicia es un país con precipitaciones elevadas durante períodos prolongados, que limita el tiempo disponible para las labores agrícolas y que condiciona el acceso a las superficies y las prácticas de abonado, propiciando además desplazamientos y hundimientos del terreno, con el consiguiente riesgo de que la maquinaria vuelque.

Tamaño y dispersión de las explotaciones

En Galicia predomina el minifundismo en granjas pequeñas y medianas, que constituyen el 80% del total, y el empleo de nuevos sistemas de aplicación de purines requiere potencia y manobriabilidad, algo inviable en muchos casos.

Habrá que esperar a 2021 para comprobar con certeza cuál va a ser la sentencia final. Por lo de ahora, son algunos los que ya están preparándose para el cambio.

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