Grelos, la verdura de invierno de los gallegos

 

Los grelos son una de sus especialidades culinarias más emblemáticas de Galicia y el secreto de las afamadas “meigas”. En Galicia, es una de las verduras más consumidas durante el invierno. Fuera de Galicia, apenas se conocen. En este post, te contamos todo lo que debes saber de esta verdura.

 

¿Qué son los grelos?

Lo primero de todo es conocer exactamente qué son estos grelos. Pues bien, proceden del nabo y son los tallos tiernecitos que aparecen justo antes de la floración de la planta. A veces se confunden con las nabizas, unas hojitas tiernas que le salen a esta planta durante toda su floración (Diferencia entre grelos y nabizas). Las nabizas se consumen en el otoño y tienen un sabor más suave que el de los grelos. Además, apenas tienen tallo. 

Los grelos son el brote floral tierno, un falso tallo de donde saldrán las flores, y se comienzan a recolectar a principio de año, cuando entra en fase de floración. En ese momento, han salido los falsos tallos pero aún no ha salido la flor. El grelo nace directamente de la cabeza del nabo y puede ser gordo como un pulgar o bien delgado, naciendo de él los pedúnculos de las hojas (nabizas) que lo acompañan. 

 

Finca de Nabizas
 Finca de Nabizas

 

La época para plantarlos es más o menos por el mes de agosto, aunque se alargan a Septiembre si las condiciones climatológicas lo permiten. Así se disfruta de esta verdura estacional durante todo el invierno, donde encuentra el clima frío que demanda. 

Los grelos se recogen antes de que el nabo florezca. Si se dejan madurar mucho tiempo en la planta, el grelo se vuelve difícil de cocinar y de comer ya que desarrolla fibra en su tallo. Esto hace que el tallo se vuelva leñoso y muy difícil de ablandar, aunque lo cocinemos durante horas y horas.

 

Propiedades de los grelos

Abundantes en agua, no destacan por su contenido en hidratos de carbono, proteínas o grasas, sino por su fibra, que representa un 3,2% de su peso, así como por las vitaminas, minerales y otras sustancias que mejoran la absorción y digestión de otros alimentos. Además, previenen el estreñimiento y la hipercolesterolemia. 

  • Vitamina A, tanto que, después de ser hervidos, con 100 gramos de grelos cubrimos el 150 por ciento de las necesidades de esta vitamina que tenemos cada día;
  • vitamina B9, necesaria para una buena renovación de los glóbulos rojos y para prevenir la anemia (100 g cubren la cuarta parte de las necesidades diarias;
  • y, vitamina E, ideal para mejorar nuestros sistemas nervioso e inmunitario.

 

Los grelos sorprenden asimismo por su contenido en una vitamina liposoluble que suele escasear en los vegetales, esta es la vitamina E. 100 gramos aportan la misma cantidad que el brécol o la leche de soja, lo que supone un 10% de la cantidad diaria recomendada.

Entre los minerales destaca su aporte de manganeso, cobre, potasio, magnesio y hierro (una ración cubre el 17% de las necesidades diarias de manganeso y el 13% de las de cobre). Al igual que sucede con casi todas las hojas verdes, los grelos también proporcionan calcio, que se asimila muy bien.

 

Manojo Grelos
Manojo Grelos

 

En definitiva, los grelos son una verdura que contribuye a la salud general, con beneficios concretos sobre varios procesos fisiológicos de manera que sirven para prevenir múltiples enfermedades.

 

Compra y conservación

Son difíciles de encontrar y su mejor época de compra es en los meses de invierno. Y sobre todo en Enero y Febrero. Se pueden conseguir frescos, pero sólo en zonas de Galicia; y en conserva.

Para una correcta elección, es necesario fijarse en que las hojas estén de un color verde brillante y que no contentan manchitas amarillas. Una vez que lo compres, se conservan bien en la nevera para las verduras unos dos o tres días. Pero debes tener en cuenta la delicadez de sus hojas.

 

Recuerda que si están floreados, no podrás cocinarlos.

 

A la hora de empezar a cocinarlos, debes preparar antes un recipiente con agua templadita para lavarlos. Primero hay que limpiarlos y seleccionar las mejores hojas. Luego se lavan en esa agua templada frotando los grelos entre las manos, así perderán parte de su sabor amargo. ¡Listos para preparar deliciosas recetas!

 

Cómo cocinar los grelos

Los grelos tienen un sabor inconfundible, que combina un toque ácido con cierto amargor. Su textura es ligeramente fibrosa pero no dura. El tiempo de cocción aproximado para que queden blandos son de menos de 20 minutos para las nabizas; y de 30 a 40 minutos para los grelos. 

Conviene lavar bien las hojas cuando están aún enteras y partirlas en el momento en que comencemos a cocinar. Para ello se ponen en agua abundante y se mueven para eliminar la suciedad. Luego se escurren y se trocean. Tanto en grelos como en nabizas conviene cocer los tallos 10 minutos antes que las hojas.

 

Caldo gallego de Grelos
Caldo gallego de Grelos

 

¡Para la elaboración del caldo gallego de grelos, basta con añadirlos en los últimos 30 minutos!

 

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