¿Por qué apostamos por una agricultura sostenible?

¿Por qué apostamos por una agricultura sostenible?
5 (100%) 15 votos

 

Nos encontramos ante un crecimiento de la producción agrícola cada vez más insostenible e irrespetuosa con el medio ambiente y los recursos naturales.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), una tercera parte de la tierra agrícola está degradada, el 75 por ciento de la diversidad genética de los cultivos se ha perdido y el 22 por ciento de las razas de ganado están en riesgo. Más de la mitad de las poblaciones de peces están plenamente explotadas y, en la última década, unas 13 millones de hectáreas de bosques al año fueron transformadas para otros usos.

La escasez y la degradación de los recursos naturales está creciendo cada vez más rápido. Al mismo tiempo, la demanda de alimentos, piensos y fibra procedentes de la agricultura también crece. Son muchos los países que hoy en día ya presentan altas tasas de inseguridad alimentaria, y la previsión de cara al futuro es de crecimiento demográfico.

A estos factores habría que añadirles: la intensificación de la competencia por los recursos naturales, las consecuencias provenientes del cambio climático, la creciente circulación de personas y mercancías y, por último, la falta de políticas de prevención y resolución para la producción y la conservación de los recursos naturales.

¿Por qué apostar por la agricultura sostenible?

Agricultura convencional versus agricultura sostenible

La agricultura convencional, también llamada agricultura industrial, es un sistema productivo de carácter artificial que se basa en el consumo de determinados insumos considerados externos. Estos son: la energía fósil, los abonos químicos sintéticos, los herbicidas y los pesticidas.

Esta agricultura industrial se centra en la productividad basándose en los logros de la revolución industrial y de la química del último siglo, agravando cada vez más la situación actual. 

La Unión Europea ha llevado a cabo, en los últimos años, normativas que regulan los límites de la agricultura convencional para poner en el punto de mira la salud del consumidor y la sostenibilidad del planeta. Y es posible gracias a la práctica de la agricultura sostenible.

 

Aporcado Faba de Lourenzá

 

Principios de la agricultura sostenible

La agricultura sostenible nace en los años 80 como un sistema integrado de prácticas de producción de plantas y animales con una aplicación específica del medio que durará a largo plazo.

La sostenibilidad contribuye a mejorar la calidad ambiental y los recursos básicos de los cuales depende la agricultura, satisface las necesidades básicas de fibra y alimentos humanos, económicamente es viable y mejora la calidad de vida del productor y la sociedad toda.

 

– Gestión sostenible de la tierra, el agua y los recursos naturales

El crecimiento demográfico es uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse la población. La gestión de la tierra, del agua y de los recursos naturales desempeña un papel fundamental.

La gestión sostenible de la tierra, del agua y de los recursos naturales exige:

  • Utilización de abonos y fitosanitarios naturales.
  • Biodiversidad, rotación y diversificación de cultivos.
  • Eliminación del uso de pesticidas y herbicidas químicos.
  • Apuesta por cultivos orgánicos o ecológicos.

Estas medidas harán posible el cuidado y el respeto por el medio ambiente, reduciendo los efectos del cambio climático.

Abonado verde Terras de Miranda

– Garantización de la seguridad alimentaria mundial

El agotamiento de la tierra y el uso insostenible de la agricultura convencional ha provocado una distorsión en los cultivos agrícolas.

El uso de químicos hace que los alimentos sean más perjudiciales para nuestra salud y pierdan sus propiedades y beneficios. Por otra parte, existe una creciente demanda por parte de la industria por vender alimentos como frutas y verduras bonitas a los ojos del consumidor. Esto provoca que los alimentos “feos” se desperdicien.

La agricultura sostenible defiende el cultivo saludable de alimentos utilizando abonos y fitosanitarios naturales.

 

– Equidad social y económica

La equidad económica y social es posible si se cambian los hábitos actuales en materia agrícola. Gracias a la sostenibilidad, se camina hacia un futuro más próspero y seguro, menos vulnerable a los problemas actuales y capaz de englobar a los países más desfavorecidos.

 

– Sostenibilidad presente y futura de productos y servicios

Una buena gestión de los recursos naturales, de la tierra y del agua permitirá mejorar la salud medioambiental, garantizar una buena alimentación y conseguir equidad social y económica tanto a corto como a largo plazo. 

 

Riego del Repollo Terras de Miranda (2)

 

En Terras de Miranda utilizamos el abono verde, el carbonato cálcico y el abono orgánico de origen animal. En cuanto a la gestión del agua, utilizamos el sistema de riego por goteoPara garantizar la salud del agua, se recoge semanalmente una muestra para su estudio y, una vez cada seis meses, la analiza un experto.

Resumen
¿Por qué apostamos por una agricultura sostenible?
Nombre del post
¿Por qué apostamos por una agricultura sostenible?
Descripción
- Gestión sostenible de la tierra, el agua y los recursos naturales. - Garantización de la seguridad alimentaria mundial. - Equidad social y económica. - Sostenibilidad presente y futura de productos y servicios.
Autor

Artículos relacionados

Apuesta por la agricultura...

Apuesta por la agricultura integrada: entre la ecológica y la convencional¡Puntúanos!...

Agricultura tradicional...

Agricultura tradicional versus agricultura moderna¡Puntúanos! El aumento de población...

Automatización de la...

Automatización de la recogida de manzanas: un robot que aspira la fruta...